Me encontré una mañana
preparando el desayuno y recitando
poemas que aprendí de tanto repetirlos
descubrí así que podía pasar horas
diciendo en voz altas palabras
como mantras
como oraciones
poemas que aprendí
como se aprende a rezar
poemas que me enseñaron a amar y a olvidar.
Así rezo yo cuando me levanto
al dios de las palabras
Elegí mis propios responsorios
mis propias letanías
aunque la costumbre
milenaria
de rezar
no me pertenezca
ni a mí ni a las maitines de mis padres
y cuando me quedé sin oraciones
encontré
estos poemas
que en algún lugar de esta tierra
alguien que ya no vive
puso sobre una mesa y me dejó
que yo los mire
pensando quizá nunca
que se convertirían
en la oración
de alguien que vive solo
que busca en las palabras
caminos
ajenos
algo
que le explique
que le diga
algo de todo
Lucas, qué blanco que está el cielo acá hace unos días
el mar no deja de rezongar
quisiera contarte
que la planta que compré y que pensé que moría
sacó dos flores blancas
y mandarte una foto que me saqué
un día que pensé
que a vos te gustaría
2023